La Cámara Alta declaró de interés el rol estratégico de la Asociación SOLCOYM. En un emotivo acto, se reivindicó el valor de la logística continental y se llamó a mantener viva la memoria contra la invisibilización.
La Cámara de Senadores otorgó una declaración de interés a la Asociación SOLCOYM San Rafael, entidad que nuclea a los soldados convocados y movilizados durante el conflicto bélico del Atlántico Sur en 1982. Esta distinción institucional nació a partir de un proyecto legislativo impulsado por la senadora provincial María Laura Sainz y el senador (MC) Abel Freidemberg, con el objetivo de reconocer las tareas de vigilancia, custodia de objetivos estratégicos civiles y militares, y apoyo logístico esencial brindadas a lo largo del territorio nacional.
Un reconocimiento eterno a la logística de defensa
El encuentro formal, desarrollado en el recinto legislativo, contó con la presencia de la vicegobernadora de la provincia, Dra. Hebe Casado, junto a legisladores y autoridades de la agrupación distinguida. Durante el homenaje, se destacó que la soberanía y la defensa de la patria se construyeron tanto en las islas como en cada puesto estratégico del continente.
La senadora María Laura Sainz tomó la palabra para expresar la gratitud profunda de la ciudadanía hacia el personal movilizado. La legisladora enfatizó que aquellos que integraron la cadena logística y de soporte territorial resultaron tan indispensables para la nación en tiempos de guerra como los soldados que estuvieron en el frente de batalla, habiendo entregado su cuerpo y su alma a la protección de la soberanía argentina.
El fin de la invisibilidad de los convocados
A su turno, el titular de la Asociación SOLCOYM San Rafael Luis Alberto Lorenzo manifestó el agradecimiento de la entidad hacia las autoridades por haberlos escuchado con paciencia y por guiar el camino hacia este reconocimiento. El referente remarcó que este tipo de actos oficiales permite rescatar a miles de soldados de la invisibilidad histórica en la que quedaron sumergidos tras la finalización del conflicto en 1982.
En su alocución, recordó los rigores vividos en las bases continentales del sur del país, como en Río Grande, donde debieron custodiar el territorio ante amenazas reales de incursiones enemigas y prestar una asistencia de la cual dependía directamente la operatividad del frente.
Malvinizar contra el olvido y la mirada exitista
El cierre del acto estuvo a cargo de la vicegobernadora Hebe Casado, quien brindó un testimonio sumamente personal al recordar que tenía solo cinco años durante la guerra y evocar la angustia familiar compartida por su tío, quien realizaba el servicio militar en Tunuyán bajo el temor constante de ser trasladado al frente.
“Yo, cuando fue la guerra de Malvinas, tenía cinco añitos y mi tío estaba, era soldado, estaba haciendo su servicio militar en acá en Tunuyán y recuerdo lo difícil que fueron esos meses. Si bien yo era muy chica, recuerdo perfectamente lo que lo que pasamos como familia, ¿no? Esa incertidumbre, esos nervios de que en cualquier momento lo llamaban para ir al frente de batalla. Esos momentos tan difíciles donde… Recuerdo a mi maestra de jardín de infantes, que nosotros íbamos en colectivo a la escuela, y la maestra iba con nosotros en ese colectivo, y cada vez que pasábamos por una imagen de la Virgen que había en Cuadro Benegas, la maestra nos decía: Recemos por aquellos que están peleando por nosotros en Malvinas. Y a mí me quedó grabado en el corazón y en mi memoria”, señaló.
Posteriormente, Casado remarcó: “Tengo casi 50 años y lo recuerdo como si fuera hoy. Así que decirle que sé perfectamente por lo que pasaron cada uno de ustedes, sé lo difícil que fue para las familias, para ustedes y para sus familias. Y, obviamente, que estar en los zapatos de ustedes no era fácil, así como tampoco lo era para aquellos que estaban en el frente de batalla”.
Finalmente, dijo: “Estas cosas que son importantes, como defender la patria y perder la vida por ella, durante mucho tiempo no fue tan importante para los argentinos. Entonces, esta iniciativa de la senadora Sainz y del senador Freidemberg, a mí me pareció importante, porque es una forma de malvinizar, es una forma de tener presente ese pedacito de Argentina que hoy está bajo pabellón extranjero, y que en algún momento lo vamos a recuperar. Yo creo que por la vía diplomática va a ser la forma de recuperación de ese pedacito de tierra que nos espera tener nuestra bandera”.















